torre de piraeus 

  La competencia de la torre del Pireo nos ofreció una oportunidad única para abordar un edificio en términos de fachada. La estructura que se construyó previamente y luego se abandonó antes de que pudiera completarse nos permitió pensar de manera abstracta sobre el significado de la piel para un edificio y sus ocupantes.

Nuestro interesado puso en la relación de tres prototipos de plan; el plan de la estructura modernista existente, el plan del antiguo templo griego y, finalmente, el plan de la fachada moderna (como espacio programable). Esta yuxtaposición de relaciones formales permitió establecer un diálogo formal entre la columna, el núcleo y la pantalla.

Vimos la organización espacial básica del templo griego como una serie de capas de proyección, algo que también podría encontrarse en el diseño de la columna central de la torre preexistente. Esta relación nos permitió reinventar nuestro enfoque de fachada, expandiéndolo en una serie de columnatas que rodean el edificio, escaladas para acomodar el programa, la circulación, la protección solar y el espacio exterior.

La generación del programa exterior tallado se realizó mediante el uso lúdico del plan de la Acrópolis, siendo esta nuestra plantilla básica para el método en el que se generaron estos espacios. Este enfoque lúdico crea un diálogo con el océano y con la ciudad, enfatizando la naturaleza iconográfica de Atenas, así como la región, y las referencias arquitectónicas del país.